Aunque aún no parte en un 100% el funcionamiento de la doble vía entre Angol y Los Angeles, solo con el cierre del puente carretero sobre el Río Renaico, está generando un efecto negativo en la economía local.
Lo primero que se puede advertir significativamente es que la avenida Lorenzo de la Maza, se ve desolada donde solamente circulan residentes entrando o saliendo por el sector Balneario, lo que ha traído un detrimento sustantivo de la actividad comercial de los más de 20 locales instalados en dicha arteria que pronto dejará de llamase ruta 180.
Es un grito a voces que los comerciantes están preocupados, porque muchos de ellos han puesto toda su inversión en estos locales comerciales; algunos mejoraron las instalaciones, otros se atrevieron a invertir en nuevos emprendimientos pero ahora con esta señal mal llamado desarrollo vial, se están comenzando a notar las perdidas.
ACCION
Debido a esta debacle microempresarial, tanto las autoridades como comerciantes van a tener que aunar criterios y elevorar un plan de acción tendiente a mitigar en parte los efectos negativos y el impacto en la economía local.
Si a esto sumamos otro efecto del progreso, como es el mejoramiento del Banleario Municipal, que nuestro juicio es en mala época debido que no hay seguridad que este en funcionamiento enero y febrero en toda su infraestructrura, la catastrofe se puede agudizar aún más.
Es de esperar que en los próximos días, nuestras autoridades se sienten a conversar con los afectados este tema, porque de lo contrario, no solamente vamos a tener locales cerrados, sino que también más cesantía en la comuna.