Escribe: Fernando Echeverría.
Profundo pesar ha causado la repentina partida de la vecina de la Población Feria, María Inés Garcés Villa; una mujer franca y directa, pero por sobre todas las cosas bondadosa a toda prueba.
Hablar de la señora María es referirse a un cúmulo de virtudes que esta mujer de ojos verdes cristalinos tenía y proyectaba. Se caracterizaba por hacer el bien a los demás y así misma, sin esperar nada a cambio…la bondad fue el valor que se manifestó a lo largo de su vida.
Se supo ganar el respeto de su comunidad y en las entidades que tenía activa participación por su espíritu altruista, paciente y servicial.
Sin duda la vamos a extrañar, porque personas como ella quedan muy pocas en este mundo cruel e impersonal, donde muchos de nosotros lavamos pecados de rodillas en una iglesia y fuera de ella miramos con desprecio tu alrededor. Ella era todo lo contrario, al mal tiempo…buena cara y solo irradiaba buenas vibras.
Tuve la suerte de vivir junto a mi familia cerca de ella en la misma Población Feria durante cinco años y fui testigo y beneficiario de su cariño y buena voluntad.
Hacía poco estaba muy feliz, porque había recibido el beneficio del Serviú de un mejoramiento térmico de su vivienda y ahora estaba en proceso de postulación un mejoramiento eléctrico al cual se le estaba ayudando a postular.
Con profundo pesar digo a María Garcés que descanse en paz y le de consuelo a su familia.
que hermosas palabras don fernando. todo.lo que dice es asi. que descanse en paz
Maria era una muy buena persona. Siempre preocupada de su entorno. Venia frecuentemente al Cesfam a tratar su diabetes.