Foto: Una de las pocos fotografías de como eran las paraguas de los años 80.
Desde que asumió la alcaldía suplente Claudio Musre, ha querido imponer su sello personal a la gestión en un marco de desconocimiento de como funcionan las cosas.
Un claro ejemplo es el Balneario Municipal, en donde quizo emular las otrora «paraguas» que en la dédaca del 80 fueron un ícono tanto para visitantes como para los dueños de casa. Pero hay que considerar que en ese tiempo la realidad de Renaico era otra, donde se podía andar tranquilamente por las calles y las noches en el balneario era una fiesta de lunes a domingo.
PROYECTO
Durante la gestión de la entonces alcaldesa, Ivonne Morales, se hizo el diseño de un nuevo balneario financiado a través del Servicio de la Vivienda y Urbanismo en dos etapas. La primera etapa es la que tenemos a nuestra vista con una estructura metálica que pocos entienden que se quizo hacer ahí. Lo que si se mejoró fueron los servicios higiénicos y parte de la iluminación del recinto. Pero en ese nuevo escenario NO ESTABAN CONSIDERADAS LAS PARAGUAS o algo que se asimilara, por tanto había que reinventarse para poder acercarse un poco a ese recordado punto de venta.
NUEVAS DISPOSICIONES
El punto ahora, es que Claudio Musre, en su afán de hacer cambios y que nada se parezca a la administración anterior, sacó a TODOS LOS COMERCIANTES, del perímetro de playita y estacionamiento: carros de comida rápida, de juegos inflables, vendedores menores de palominas, helados, dulces y otros. Lo que espera el alcalde suplente es que para ir a comprar un paquete de palomina, el visitantes salga de la playita, cruce la calle, camine 80 metros hacia la parte alta compre y vuelva en el mismo recorrido. Claramente, la autoridad no ha pensado en la gente: ni comerciantes y tampoco a los visitantes. Se nota que no conoce el funcionamiento del balneario y esta obstinado a hacer su gusto e imponer autoridad con medidas que no se ajustan a la realidad actual del recinto.
Quizás trasladar los full track, era una medida necesaria, ya que en el sector alto no hay tanto polvo en suspensión ¿pero los vendedores menores?
Es de esperar que impere la cordura y replantee estas decisiones que lo único que están logrando hacer es matar el comercio veraniego de la comuna desde el principal atractivo que tiene Renaico.